En la vida hay diferentes clases de amor:
1. El primer amor: cuando crecemos, nos
enamoramos de alguien con el cual nos relacionamos, un compañero del colegio, algún
amigo del barrio, somos “novios de niñez” con alguien con el que experimentamos
que todo es tranquilidad, que todo es alegría, que la vida no tiene
complicaciones ni inconvenientes y que todo se puede lograr. Desafortunadamente,
para la mayoría de las personas este amor acaba cuando crecen, ya que sus vidas
toman diferentes rumbos y caminos.
2. El amor imposible o platónico: en la vida
vamos encontrar personas con grandes cualidades, fortalezas, características o
debilidades que vamos admirar; creamos un ideal al lado de esa persona: compartir
tiempo, desarrollar una amistad o entablar una relación amorosa; pero, por
nuestra condición social o limitantes que la sociedad impone y pensamos tener,
decimos que el amor que establecemos como ideal jamás podrá ser realidad.
3. El amor de nuestra vida: los años han
pasado, crecemos y descubrimos que el amor que nosotros pensábamos era amor
tiene un significado totalmente diferente. Este amor no se desarrolla en días,
ni meses, demora y toma su tiempo. Conocemos el amor de nuestra vida cuando
hayamos experimentado decepción en el amor, porque nadie que no haya sufrido
podrá experimentar la felicidad.
4. El amor de nuestros padres: sin importar la
edad o los errores que cometemos, el amor de nuestros padres siempre estará
presente en nuestras vidas. Siempre podremos ir a nuestra casa y encontrar
nuestra cama tibia, siempre sabremos que la mejor comida es la de mamá y que
sus consejos siempre serán la mejor forma de tomar decisiones.
5. El amor propio: este amor difícilmente lo
desarrollamos, ya que colocamos nuestro amor en otra persona y no en nosotros
mismos. Pensamos que, para ser felices necesitamos a una persona a nuestro lado
para no estar en soledad. La soledad no consiste en estar “solo”, la soledad
consiste en estar con gente a nuestro alrededor y que ellos nos hagan sentir
que jamás contaremos con su ayuda.
Escribo que este amor difícilmente lo
desarrollamos, porque vemos a las personas mendigando amor. ¿Cuándo mendigamos
amor? mendigamos amor, cuando no nos amamos a nosotros mismos; no podemos dar
lo que no tenemos, si nosotros no nos amamos, buscaremos ese amor en otra
persona.
Al hacerlo, le damos prioridad a nuestra
pareja y tratamos de hacer todo lo que ella diga, aun sabiendo en nuestro
corazón que no debe ser así, sencillamente para que él nunca nos deje.
Cuando comprendan este amor, no le rogarán a
nadie para que esté con ustedes, entenderán que valen demasiado y no pueden
estar con cualquier persona, Jamás deben perder su vida por alguien que ya los
perdió. Deben centrar su amor en ustedes mismos.
6. El amor de Dios: puede que, en algún
momento, el amor de nuestros padres, o el amor que nos tenemos falle; vendrán
obstáculos, problemas, situaciones en las que pensamos perder la fe y tal vez,
podamos sentir que no valemos nada, o que nuestra vida no tiene sentido.
Si esto llega a pasar, deben levantar sus ojos
al cielo y recordar que la naturaleza habla del amor de Dios a nuestras vidas.
Dios nos ama tanto que nos ha dado a su hijo para que podamos comprender que
jamás estaremos solos; sin importar los problemas que tenemos, podremos contar
su favor y descansar, confiando en que Dios tiene el control de nuestra vida.
En la vida, les
van a enseñar que deben encontrar el amor en otra persona, pero se olvidan en
enseñarles que: a) siempre tendrán el amor de sus padres, b) deben amarse
ustedes mismos y c) cuando sientan que nadie los ama y duden de ustedes mismos,
deben recordar que el amor de Dios será suficiente para que todo esté bien.
¿Cuál es el amor que deciden escoger para su vida?
Con amor, Carlos
Gabriel Aceros.